En perill l’indústria auxiliar valenciana gràcies a Pedro Sánchez.

En perill l’indústria auxiliar valenciana gràcies a Pedro Sánchez.

Es dispara l’inquietut en la voluntat del Govern de Pedro Sánchez de prohibir a partir de 2040 la matriculació i venda d’automòvils i furgonetes en motors que funcionen en gasoil, gasolina o atres combustibles fòssils, com el gas.

La mesura també es marca com a objectiu que estos vehículs de combustió ya no puguen circular per les vies i carreteres espanyoles a partir de 2050, afectant també als tallers mecànics de reparacions. Esta previsió inclouria als coches de motor híbrit i, només se salvarien els 100% elèctrics.

Molts fabricants tindrien que reorientar la seua producció o, directament, buscar atres sectors en ser innecessari l’element que produïxen. Ademés, els oficis dels tallers mecànics deuran canviar el seu pla de treball, ya que no hi haurà oli que canviar i en alçar el capó un elèctric no s’assembla en res a un convencional.

No només no fa falta posar les peces relacionades en la combustió, com el propi motor, el depòsit de gasolina, el tubo d’escape i els elements que els conecten, sino que, de portes a dins de la factoria, es fan prescindibles plantes sanceres, com la de motors de Almussafes, que ampra a 270 treballadors, en el conseqüent acomiadament de centenars de treballadors.

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En peligro la industria auxiliar valenciana gracias a Pedro Sánchez.

Se dispara la inquietud con la voluntad del Gobierno de Pedro Sánchez de prohibir a partir de 2040 la matriculación y venta de automóviles y furgonetas con motores que funcionen con gasóleo, gasolina u otros combustibles fósiles, como el gas.

La medida también se marca como objetivo que estos vehículos de combustión ya no puedan circular por las vías y carreteras españolas a partir de 2050, afectando también a los talleres mecánicos de reparaciones. Esta previsión incluiría a los coches de motor híbrido y, sólo se salvarían los 100% eléctricos.

Muchos fabricantes tendrían que reorientar su producción o, directamente, buscar otros sectores al ser innecesario el elemento que producen. Además, los oficios de los talleres mecánicos deberán cambiar su plan de trabajo, ya que no habrá aceite que cambiar y al levantar el capó un eléctrico no se parece en nada a uno convencional.

No sólo no hace falta poner las piezas relacionadas con la combustión, como el propio motor, el depósito de gasolina, el tubo de escape y los elementos que los conectan, sino que, de puertas a dentro de la factoría, se hacen prescindibles plantas enteras, como la de motores de Almussafes, que emplea a 270 trabajadores, con el consecuente despido de centenares de trabajadores.

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